El portátil perfecto para trabajos de Diseño

El portátil perfecto para trabajos de Diseño

No hace mucho me encontré en la disyuntiva de no saber qué portátil era el más adecuado para mi trabajo. Y es que, si bien no soy Diseñadora Gráfica es cierto que en mi trabajo necesito hacer diferentes tareas de diseño.

Básicamente como emprendedora de una pequeña Tienda Online tengo que hacer algunas cositas de diseño. Utilizo programas sencillos pero mi antiguo ordenador empezaba a darme problemas y decidí invertir en uno mejor.

Si bien, una de las primeras cosas en las que invertí fue en mejorar mi imagen de marca, de hecho, para ello contraté los servicios de Graficas Express, que consiguieron renovar la imagen de mi empresa para ayudarme a crear mi propia marca.

Crearon un boceto para que lo pudiera ir modificando. Además, el diseño era disponible en vectores, para poderlo adaptar a cualquier soporte, tanto papel, como vinilo o web.

Es casi algo vital encontrar un buen servicio de imprenta que sepa adaptarse a los cambios en el sector del Gran Formato y que trabaje con buenos materiales y las calidades de los colores y sabía que era algo en lo que tenía que invertir pensando en profesionalizar mi trabajo.

Después de tener esto solucionado llegaba el tema de qué laptop comprar. Sabía que quería un portátil porque en mi trabajo necesitaba tener una herramienta de trabajo que me permitiera cierta movilidad, sobre todo porque muchas veces tenía que reunirme con personas en diferentes ciudades.

Procesamiento ligero. Portátiles para profesionales que precisan Diseñar

Una de las ventajas de tener amigos que controlan de informática es que al recurrir a ellos siempre suelen resolverte este tipo de dudas.

Uno de mis amigos más expertos en el tema me comentó que se precisa de suficiente potencia de cómputo para poder someter cómodamente el procesamiento de imágenes gráficas, si bien depende del peso de esas imágenes.

Así, si se trata solo de imágenes simples como vectores o retoque fotográfico, no se precisan equipos tan potentes, pero si el trabajo requiere procesar imágenes con 3D y renderizado, si se necesita lo mejor de lo mejor. El primero es un caso de procesamiento ligero, mientras que el segundo es un claro caso de procesamiento avanzado.

Después de explicármelo me di cuenta de que el mío era un caso de procesamiento ligero, ya que el enfoque estaría más bien en un buen procesador y bastante RAM, ya que para mi tipo de trabajo no precisaba de una potencia extrema al CPU pero sí bastante RAM, ya que mientras más píxeles tenga la imagen, más RAM me conviene tener.

De hecho, mi amigo me comentó que nunca adquiriera algo por debajo de 8 GB porque de lo contrario me iba a quedar corta en menos de un año. Y es que, aunque mis trabajos de diseños fueran puntuales era muy probable que al tener que diseñar, entre otras cosas, fuera a tener varias funciones corriendo a la vez por lo que era muy recomendable que eligiese bastante memoria RAM y que fuera expandible a 16 GB.

Otra de las cosas que me recomendó mi amigo era el tipo de pantalla, ya que lo interesante era que el portátil que eligiera tuviera una dimensión cómoda para la vista, con lo que lo ideal serían 17” o, en caso de un equipo más liviano una buena opción puede ser las 15,6”. Esta última me parecía la mejor opción en mi caso.

Así finalmente, tenía claro que, si bien lo mío no iba a ser un Apple Macbook Pro si un equipo un poco menos avanzado, pero con la suficiente RAM, la pantalla adecuada y un procesador ligero pero potente.